Ana Fernández, nacida en Valenciana de la Concepción (Sevilla) en 1968, empezó su trayectoria en el mundo de la interpretación haciendo teatro a los 17 años y sabiendo que su vocación era ser actriz. A pesar de ello, trabajó como niñera, cajera de supermercado, camarera, chica del tiempo en televisión y actriz de doblaje antes de alcanzar el éxito.
Su carrera profesional se desarrolla tanto en televisión como en teatro, además del cine, y ha participado en películas como Yerma (1998), de Pilar Távora, y mediometrajes como Tesoro, de Miguel Vives. Pero fue la película de Benito Zambrano Solas la que le proporcionó, en 1998, su primer papel protagonista. Por la ópera prima de ese director Ana Fernández fue reconocida tanto por el público como por la crítica. Además, gracias a este personaje obtuvo el Goya a la mejor actriz revelación y el Iris de Plata, en la misma categoría, en el Festival Internacional de Cine de Bruselas, entre otros galardones, y le abrió las puertas del éxito.
Después vinieron títulos como Sé quien eres (1999), un thriller de Patricia Ferreira; o You’re the one (2000), de José Luis Garci, por el que fue nominada al Goya a la mejor actriz de reparto. En el año 2000 rueda Maria: figlia del suo figlio, del italiano Fabrizio Costa y en 2001 Malefemmene, del director Fabio Conversi.
Ha intervenido en largometrajes tan importantes como Hable con ella (2002), del prestigioso director Pedro Almodóvar; La soledad era esto (2001), dirigida por Sergio Renán; Reflejos (2001), de Miguel Ángel Vivas, y En la ciudad sin límites (2002), bajo la dirección de Antonio Hernández y junto a Fernando Fernán- Gómez y Leonardo Sbaraglia.
En 2002 vuelve a trabajar para José Luis Garci en Historia de un beso, por la que obtiene una nominación al Goya a la mejor actriz. A lo largo de su carrera ha trabajado en películas de reconocidos directores, como de directores noveles. Por ejemplo, en 2004 destacan Tánger, junto a Jorge Perugorría y Fele Martínez, dirigida por el novelista Juan Madrid, en lo que fue su debut como realizador; La promesa, del gallego Héctor Carré, en la que comparte reparto con Carmen Maura; Tiovivo c. 1950, de José Luis Garci, y Morir en San Hilario, una reflexión sobre la vida a través de la muerte, de Laura Mañá.
En 2005 rueda Pasos, el debut en la dirección del veterano actor argentino Federico Luppi; Sin ti, una película de Raimón Masllorens; Vidas pequeñas, junto a Ángela Molina y bajo la dirección de Enrique Gabriel; Amor en defensa propia, dirigida por Rafa Russo, y Pura sangre, de Leo Riccardi. Ahora vuelve al cine con Bienvenido a Farewell-Gutmann, “una fábula poética sobre la ambición” que muestra la lucha por el poder de tres empleados de recursos humanos de una empresa farmacéutica.