londres. Rafa Nadal mató el domingo dos pájaros de un tiro al cumplir su sueño personal en el All England Club y escribir su nombre en la historia del tenis nacional al recoger el testigo de Manolo Santana, tras proclamarse campeón en Wimbledon 42 años después de que un español venciera por primera vez en el cuadro masculino. El tetracampeón de los músculos de acero y número dos del mundo, irrumpió sin clemencia en el terreno, hasta ahora exclusivo del suizo, al que le privó del placer de encadenar su sexto título consecutivo en el grande sobre hierba.
Pero la victoria no fue nada sencilla, ya que el manacorí tardó 4 horas y 48 minutos, con dos parones por la lluvia incluidos, para salir triunfal de la pista londinense con un 6-4, 6-4, 6-7 (5), 6-7 (8) y 9-7, que convirtió la final en una de las más épicas de las que se recuerdan en el All England Club y mantuvo en tensión a un auditorio entregado. Los aciertos del balear son, en gran parte, producto del tesón y el trabajo de su tío Toni, su entrenador y la persona que ha inculcado al mallorquín los valores a los que ahora se aferra para ser el actual campeón que es.
Si en París, Nadal fue capaz de emular al mítico jugador sueco Bjorn Borg, con el título obtenido el domingo en Wimbledon se ha convertido en el tercer jugador de la Era Open que triunfa en los dos Grand Slam más importantes de la temporada, en Wimbledon y Roland Garros, en una misma temporada, después de Rod Laver (1962) y Bjorn Borg (1978, 1979 y 1980). Además, Nadal es el primer tenista de la historia que se apunta los títulos de Queen's, Roland Garros y Wimbledon el mismo año.
progresión incuestionable Su evolución, no sólo sobre hierba, ha sido incuestionable. Con el paso de los años, ha mejorado su juego en todos los aspectos y no sólo en esta superficie. "Ahora soy un jugador más completo en general", ha insistido en más de una ocasión en segundo favorito a lo largo de esta edición del torneo. Pero, sin duda, este Wimbledon ha sido testigo de la progresión prodigiosa del máximo rival de Roger Federer. En la pista londinense logró lo que no consiguió en 2006, cuando forzó el cuarto set ante el helvético, y lo que no pudo alcanzar en 2007, cuando se fueron a un quinto set.
Castigado por el viento, y con la lluvia como actor secundario, el jugador balear encadenó en la Catedral su 22ª victoria de 25 encuentros disputados en el All England Club, y la 75ª en un grande, donde fue finalista en las dos últimas ediciones. Nadie duda ahora de que Nadal es, hoy en día, el tenista del momento. Un jugador en racha, que suma 24 victorias consecutivas sumadas con sus triunfos en Hamburgo, Roland Garros, Queen's y Wimbledon.
El mallorquín es, también, el jugador que más títulos ha atesorado en lo que va de temporada, Montecarlo, Barcelona, Hamburgo, Roland Garros, Queen's y Wimbledon, y ha ampliado el balance positivo que registra con Federer por 12 victorias frente a 6 derrotas contra el suizo.
no estará en stuttgart Nadal se excusó de no poder participar en el abierto de Stuttgart por problemas de rodilla, que hicieron que los médicos le recomendasen una pausa en la competición. "Lamentablemente, no voy a poder jugar aquí", dijo Nadal en una conferencia de prensa. A pesar de todo, el mallorquín decidió viajar hasta la ciudad alemana para comunicar personalmente su decisión. "Era lo menos que podía hacer. En los últimos cinco meses he jugado sin pausa y necesito descansar", concluyó el flamante ganador de Wimbledon y Roland Garros.