londres. Londres rememoró ayer los atentados del 7 de julio en los que perdieron la vida 52 personas con una ceremonia en la estación de metro de King's Cross, la misma de la que partieron los cuatro suicidas, en una cita que reunió a cientos de familiares y supervivientes del ataque perpetrado hace tres años en el transporte público de la capital británica. En la imagen, el nuevo alcalde de Londres, el conservador Boris Johnson, (derecha) coloca unas flores tras asistir a la ceremonia religiosa.Foto: efe