Pamplona. A las 12.03 del día de ayer el Hotel La Perla volvía a tener a un Hemingway entre sus puertas. En este caso, John, nieto del afamado escritor que se encuentra disfrutando de las fiestas y que quiso conocer el lugar donde se alojaba su familiar. El escritor (John sigue los pasos de su abuelo y se dedica a la literatura) fue guiado en su visita por el director del hotel, Rafael Moreno, y por el Relaciones Públicas, historiador y escritor Fernando Hualde.
Ernest Hemingway se hospedó por primera vez en el hotel La Perla en el año 1923. 85 años después un nieto del famoso escritor ha decidido visitar los Sanfermines. El día 6 estuvo en la Plaza del Ayuntamiento viviendo el Chupinazo y ayer mismo repitió escenario pero, en este caso, para ver el encierro desde un balcón con "grande vistas", como él mismo lo definió.
Poco después hizo un hueco en su apretada agenda para recorrer los rincones más significativos del hotel La Perla y conocer objetos y lugares que formaron parte de la gran historia de su abuelo en Pamplona.
El escritor llegó puntual acompañado por su familia, algunos amigos y por un equipo de ETB que le acompañó durante el día de ayer. En la recepción del hotel le esperaba el director, Rafael Moreno, y el relaciones públicas e historiador Fernando Hualde. Hemingway se mostró muy ilusionado con la visita: "Estoy muy contento de estar aquí, gracias por recibirme y enseñarme el hotel tengo ganas de verlo", dijo el escritor en un castellano casi perfecto y con una sonrisa que reflejaba las ganas con las que esperaba el inicio de la visita al hotel.
El recorrido comenzó con la visita al cartel original de 1923, primer año que Hemingway se hospedó en el hotel. Posteriormente, Hualde y Moreno le enseñaron distintos lugares que tienen que ver con su abuelo, como el busto donde le gustaba sentarse, muebles del restaurante Las Pocholas o las sillas donde se solía sentar el famoso escritor. Hemingway atendía a todas las explicaciones con mucho interés y preguntaba cada duda que le surgía.
Vistas del encierro Además, John Hemingway estuvo en el restaurante del hotel dialogando con Rafael Moreno y Fernando Hualde con mucho interés. Una de las cosas que más le llamó la atención al escritor fueron las vistas que tiene el restaurante de La Perla a la calle Estafeta y desde las cuales se puede ver el encierro a ras de suelo.
Además, el escritor se quedó intrigado por el cristal que protege al restaurante de cualquier embestida de un toro de un grupo grande de corredores o, incluso, de una manada entera en el caso de que se produciese.
La visita de John Hemingway no terminó ahí. Después de 15 minutos conociendo los entresijos del hotel, el director Rafael Moreno invitó al escritor a tomar un refrigerio y charlar animosamente durante otros diez minutos. Uno de los atractivos de la visita era ver a John Hemingway en la habitación 217, pero no estaba disponible.
Al marcharse de La Perla el director del hotel obsequió al escritor con distintos objetos típicos de San Fermín, como un pañuelo, y le dedicó unas palabras: "Muchas gracias por venir, espero que te haya gustado la visita". El escritor salió del hotel con una sonrisa más grande de la que tenía cuando entró y con más conocimientos sobre la relación entre su abuelo y Pamplona.
La Perla volvió a contar durante unos minutos entre sus paredes con otro Hemingway muchos años después de que se hospedara entre ellas el genial escritor que dio fama en todo el mundo a Pamplona y a sus fiestas.