pamplona. Serafín Marín cuajó una buena faena a su primero y estuvo muy cerca de cortar la primera oreja de la feria, pero mató mal. "El toro no quería cercanía y yo he tratado de aprovechar su inercia. Puede que con esa faena tuviera la oreja en la mano, pero se me ha ido con la espada. Creo que no he atacado bien con el brazo al entrar a matar", justificó.
Tampoco estuvo acertado con la espada ante su segundo, pero se fue satisfecho de Pamplona: "He estado un mes y medio parado. He venido a darlo todo y he estado por encima de mi lote".
Miguel Abellán pasó a la enfermería tras matar a su primero,Asiático, que le propinó una buena paliza al entrar a matar por primera vez. "Tengo un puntazo en el glúteo derecho, un golpe en una espinilla, otro en las costillas y me ha dado un pezuñazo en la mandíbula", explicaba a modo de parte de urgencia. "Tenía que haberle dejado más en el caballo", se lamentaba a la hora de enjuiciar el resultado que dio la res en la lidia.
Tampoco tuvo fortuna con su segundo, un toro "de mucha calidad que se ha rajado al final. Le ha faltado un poco de aguante". Abellán confirmó que no volvería acudir a la enfermería de la plaza y que pasaría examen médico en Madrid, de regreso a su domicilio.
Marcó tuvo mala suerte con su primero, un toro que "no tenía más", según el navarro. "Me lo he tratado de ganar, pero triunfar era imposible. El toro se quedaba y continuamente quería venirse. Era muy soso; pasaba sin más, sin transmitir ni seguir la muleta".
Más de lo mismo en el segundo: "Tenía puestas muchas ilusiones en la corrida de hoy porque podía enmendar mi trayectoria esta temporada. He expuesto todo lo posible, pero... Ha sido lo que ha sido", sentenció el matador.