madrid. "Contador ha preparado mejor la Vuelta y llega más fresco", asegura. Pero el que fue maillot amarillo en París, "la misma persona que antes del mes de julio", espera hacer algo grande en una carrera con la que mantiene una relación de máximo afecto mutuo. La Vuelta necesita de Sastre, y viceversa.
¿En que condiciones llega a la Vuelta después de los actos sociales y homenajes posteriores al Tour?
Necesito llegar a la Vuelta y centrarme en la carrera porque después del Tour he tenido que atender a muchos medios que se han interesado por mí tanto en el terreno personal como profesional. La experiencia me ha servido para tomarlo todo con más tranquilidad.
¿Cree que el éxito le ha cambiado?
El único cambio ha sido el número de compromisos que he tenido que atender. Todos querían saber algo más de mí. Yo sigo siendo el mismo Carlos Sastre de antes del mes de julio, pero ahora me siento más feliz por haber cumplido el sueño que tenía como ciclista profesional.
Siempre se ha sentido muy unido a la Vuelta, y viceversa, pero si va es para intentar ganarla.
Si voy a la Vuelta es porque le debo mucho y la Vuelta me debe mucho a mí. Tengo un cariño especial por Víctor Cordero porque siempre me habló claro y ha estado a mi lado cuando se lo he pedido. La Vuelta siempre ha estado en mi calendario y en mi mente. Voy con la intención de luchar por algo importante, pero no me planteo nada que no pueda conseguir. Estoy al final de mi carrera y lo que quiero es disfrutar al máximo nivel, sin obsesionarme con objetivos. Voy con los deberes hechos y sólo quiero llegar y pensar en la carrera. Será una Vuelta a España bonita, con alicientes y espectacular.
Ya suena el esperado duelo entre Carlos Sastre y Alberto Contador, los dos últimos ganadores del Tour.
Ya sé que se vende un duelo con Contador. Yo no estoy para hacer feliz a todo el mundo. He hecho realidad mi sueño y el de mucha gente que me quiere. Hay más corredores en la Vuelta con opciones.
Para Contador usted es el favorito porque lo ha demostrado en el Tour.
Contador fue al Giro sin prepararlo y lo ganó. La Vuelta la ha preparado a conciencia, por lo tanto lo tiene más fácil que los demás. Ha estudiado las etapas de Asturias y Pirineos y ha realizado concentraciones. Llega fresco. Le agradezco la confianza en mí pero no voy a sumir responsabilidades de los demás.
Una Vuelta con montaña, cuatro finales en alto y una cronometrada final en Navacerrada. ¿Qué le parece el recorrido?
El recorrido puede permitir una Vuelta bonita, con etapas de montaña duras y otras menos duras pero más mediáticas. Hacía mucho tiempo que no se veían en Pirineos jornadas tan exigentes. En Asturias el tiempo será fundamental para que se produzcan diferencias. La etapa del Angliru es la más mediática.
¿Se puede comparar el Angliru con el Mortirolo?
No se puede comparar con el Mortirolo. El puerto italiano tiene 14 kilómetros al mismo desnivel, sin descansos, es muy duro. El Angliru tiene 6 kilómetros duros, sobre todo al final con una rampa del 23%. Por lo demás es un puerto normal, tendido. El espectáculo lo darán cinco corredores, los demás subirán a su ritmo. Hay puertos menos mediáticos y más espectaculares. Si llueve habrá problemas para seguir encima de la bici y para los cambios de ritmo. Sería bonito hacer algo importante por el recuerdo de mi cuñado.
El equipo fue importante en el Tour, ahora viene con uno diferente.
Llevo un equipo muy potente. No vienen los titulares del Tour pero los que acuden a la Vuelta llegan con las ideas claras y tienen ilusión por correr. Con Haedo tendremos opciones al esprint, Kolobnev puede desempeñar un papel importante y luego un grupo de corredores con experiencia que se defienden bien en todos los terrenos, con Iñigo Cuesta, Gustov, Blauzdun. Están todos motivados para ayudarme.
Pues que disfrute de la Vuelta y del buen momento del ciclismo español.
El ciclismo español lleva mucho tiempo consiguiendo buenos resultados, lo que pasa es que ahora se da más publicidad por los Juegos o circunstancias políticas o sociales.