madrid. En su mejor forma física, tras un periplo de más de tres meses recluida en el CAR de Barcelona, la guipuzcoana Edurne Pasaban (Tolosa, 1973) presentó ayer en Madrid su reto más inminente: hollar la cumbre del Manaslu (Nepal, 8.163 metros), su undécimo ochomil en la lista de 14 que hay en el mundo y que la montañera pretende conquistar.
Pasaban alcanzó la cumbre del Dhaulagiri (8.167 metros) el 1 de mayo de 2008, su décimo ochomil . En otoño busca rematar el año pisando la cima del Manaslu. "No tiene una gran dificultad técnica ni es de las más altas", admitió la tolosarra, quien escala con normalidad gracias a unas plantillas especiales que compensan la amputación de dos falanges de los dos dedos segundos de los pies, debido a las congelaciones que sufrió en el K2 en julio de 2004 junto a Juanito Oiarzábal.
Pasaban, una de las tres mujeres aún con vida que han escalado el K2, advirtió de los peligros del Manaslu, en concreto en el tramo que unirá el campo uno y el dos. "Allí, las avalanchas de nieve y las grietas en los 1.000 metros de desnivel son frecuentes", subrayó.
La expedición, patrocinada por Movistar y Al filo de lo imposible , de TVE , partirá el 1 de septiembre hacia Katmandú. El día 10 y tras ocho días de caminata, el equipo comandado por Pasaban, del que también formará parte el navarro Mikel Zabalza, llegará al campo base, a 4.900 metros. "Haremos tres campos de altura. El primero, a 5.800 metros; el segundo, a 6.800; y un tercero, a 7.400 metros. Quiero ver cómo ha sido el Monzón este año. Creo que ha habido muchas lluvias y me preocupa por la cantidad de nieve", comunicó la alpinista tolosarra.
Los primeros días de octubre, Pasaban tiene previsto atacar la cumbre. "Esos días suele haber una ventana de buen tiempo. El día de cumbre es largo. Tiene rocas al final. Nos esperan unos 30 metros de escalada en roca y estaremos a expensas de la nieve que encontremos", precisó.
La ruta elegida por la expedición para el ataque a la cumbre del Manaslu es la misma que llevaron a cabo en 1956 los japoneses que coronaron por primera vez esta montaña, es decir la ruta de la cara norte. La principal diferencia entre ambas expediciones es que Pasaban y sus cinco compañeros montarán menos campamentos de altura.
Hasta la fecha, la guipuzcoana ha escalado 10 de las 14 cimas más altas del mundo. Sólo le quedan por pisar las cumbres del Kangchenjunga (8.586 metros), el Makalu (8.485 metros), el Annapurna (8.091 metros) y el citado Manaslu. >efe