pamplona. La economía navarra se acerca al estancamiento. El desplome de la construcción ha tardado en dejarse sentir, pero los datos del segundo trimestre confirman que la Comunidad Foral no será una isla y padecerá el ajuste del sector como el resto. Junto a ello, la restricción del consumo de las familias y de la inversión empresarial dibujan un panorama poco alentador, con un crecimiento de apenas dos décimas entre abril y junio y un avance interanual del 2,5%.
Los datos siguen siendo algo mejores que la media nacional (0,1% y 1,8%) pero ilustran la intensidad de unos problemas que parecen lejos de concluir. Sólo la buena marcha de la industria navarra, en especial la relacionada con la automoción y la agroalimentaria, matizan el frenazo del Producto Interior Bruto, que recoge asimismo el descenso en la recaudación de los impuestos sobre productos como consecuencia del menor dinamismo general.
La buena marcha de la principal industria de Navarra (Volkswagen) repercute directamente en otras muchas factorías y supone el principal alivio con vistas a los próximos meses. La planta maneja unas magníficas perspectivas para 2009 y 2010, si bien vive pendiente de la evolución del consumo en el resto de Europa, donde la venta de automóviles no padece las estrecheces que se viven al sur de los Pirineos. El incremento del 10% en la producción de VW tiene también mucho que ver en la buena marcha de las exportaciones y en su traducción en la balanza comercial navarra. Así, la demanda externa deja de restar y pasa a aportar tres décimas al total del PIB: mientras las exportaciones crecen al 3,1% las importaciones lo hacen un 2,7%.
buen año agrícola Junto a la industria, las únicas buenas noticias las aporta el sector primario, si bien la contribución de éste al conjunto de la economía resulta mucho menor en términos puramente económicos. Así, las ramas agrarias y ganaderas crecen a su ritmo más elevado desde finales de 2003, como consecuencia del dinamismo del sector cerealista y del mantenimiento de la producción ganadera. Su buena marcha le permite añadir una décima al crecimiento agregado.
La construcción refleja el frenazo más acusado del trimestre, al caer del 4,3% al 2,4% interanual. El Instituto de Estadística de Navarra advierte asimismo de que en los próximos meses la caída puede acentuarse como consecuencia del descenso en el número de viviendas iniciadas y de la licitación. La obra civil desacelera también su perfil expansivo, pero la licitación en obras de urbanización y algunas obras contempladas en el Plan Navarra 2012 pueden inyectar algo de dinamismo al valor añadido bruto de los próximos trimestres.
Los servicios reflejan asimismo una pérdida de impulso evidente, como consecuencia de la restricción en el consumo que se deja sentir tanto en el comercio como en la hostelería. Este decaimiento sólo se ve compensado en parte por los servicios relacionados con las empresas y el transporte mientras que aquellos que se encuentran ligados a la población (educación, sanidad y bienestar social) muestran un perfil de cierta estabilidad. El conjunto de los servicios aportan 1,6 de los 2,5 puntos que crece la economía navarra de junio de 2007 a junio de 2008.
El consumo de los hogares, que ha pasado en un año de avanzar el 4,4% anual a hacerlo un 1,6% es el principal responsable del menor dinamismo en la demanda. La inversión en bienes duraderos, especialmente en vehículos, se reduce de manera drástica. Junto a ello, se observa un bajón muy importante en la inversión en bienes de equipo (cae del 2,9% al 1,3%) y de la inversión en el sector de la construcción, que hace un año crecía a un ritmo del 6% y que ahora lo hace a un 2,4%.