No sin tristeza leí el artículo que apareció en DIARIO DE NOTICIAS, el cual se podrá leer seleccionando el siguiente acceso. http://www.diariodenoticias.com/ediciones/2008/04/06/vecinos/baztanbidasoa/d06baz38.1211177.php.Mi padre, que falleció en diciembre de 2006, fue Marqués del Baztan y ahora lo es mi hermano. Acepto sin problemas el estar de acuerdo o no con los títulos nobiliarios pero hay varios calificativos hacia la figura de mi padre.
Mi padre jamás ha ostentado su título, y mucho menos lo ha utilizado, sí lo llevó hasta el fin de sus días con gran humildad respetando el legado que le llegaba desde sus antepasados.
El hecho de que haya vivido en Argentina, en el artículo suena casi discriminatorio, y con cierta sorna como está escrito. En este país el 40% de la población tiene raíces españolas, los apellidos vascos son también moneda corriente, y sinceramente, por más que las eventualidades de la vida los hayan hecho abandonar España, son tan españoles como vosotros quienes vivís en esa tierra ahora.
Mi padre era, como decía, mitad español y mitad argentino, pero se emocionaba más cuando se hablaba de España que de Argentina, a tal punto que en su entierro pusimos el himno de España para despedirlo. Un exilio obligado por circunstancias ajenas a un niño de 6 años en 1942 fue lo que obligó a mi padre venir a este querido país, como tantos otros españoles y europeos en esos días.
Les pido que recuerden que muchos de ustedes tienen familiares viviendo en otras latitudes y no por eso dejan de ser españoles, sí habrá a quienes les interesen sus raíces más que a otros, pero no por vivir en Argentina, El Congo o Mónaco nos hace más o menos españoles. Una frontera es sin dudas un límite visible para hombres ciegos de espíritu.
Nota del autor : Establecido contacto con el firmante del escrito, señor Alfonso Martínez de Campos, hermano del actual Marqués de Baztan y como él residente en Argentina, se le han facilitado las explicaciones pertinentes a las que en buena ley tenía derecho. Igualmente se le ha aclarado que los términos "ostentado" y "utilizado" que se incluyeron en el texto del artículo en ningún momento se referían a que su señor padre hubiera hecho "ostentación" ni "utilización" abusiva del título que poseía, sino simplemente a la circunstancia cierta de que era el titular del mismo. Asimismo, se le ha explicado que el hecho (real) de que el poseedor del título residiera en Argentina se citó única y exclusivamente como una cuestión de situación geográfica (a más de 10.000 kilómetros de distancia del Valle de Baztan) y nunca, como se puede apreciar en el texto del artículo, con sentido e intención de menosprecio a los naturales y habitantes de aquel país. El señor Alfonso Martínez Campos ha aceptado caballerosamente las disculpas por lo que pudo sentirse dolido, y creo que el malentendido (más que ofensa intencionada) ha servido para que establezcamos una corriente de amistad sincera que ambos deseamos ver fortalecida por el tiempo y sucesivos contactos. Ese es mi sincero deseo, que en su persona creo ver compartido.