denver. Hillary Clinton hizo el martes por la noche un rotundo llamamiento a la unidad del Partido Demócrata y defendió la candidatura de Barack Obama durante una jornada en la que los demócratas cargaron las tintas contra el republicano John McCain.
"Estoy orgullosa de estar aquí esta noche", dijo la senadora por Nueva York, durante el segundo día de la Convención demócrata en Denver, en la que se definió como "una orgullosa partidaria del (candidato presidencial demócrata) Barack Obama".
Su aparición en el Pepsi Center de Denver, donde puso en pie varias veces al pleno de la Convención, marcó el momento estelar de la jornada.
Su discurso buscó calmar las aguas todavía revueltas entre sus seguidores, muchos de los cuales se resisten todavía a apoyar a Obama.
"Independientemente de si votasteis por mí o por Barack ha llegado el momento de unirnos en un único partido con una única causa. Estamos en el mismo equipo y ninguno de nosotros se puede quedar al margen", insistió.
Obama, que busca convertirse en el primer presidente negro de EEUU, necesita a los 18 millones de votantes que respaldaron a Clinton en las primarias, sobre todo a la clase trabajadora y los votantes blancos entre los que la senadora es popular.
Muchos de los seguidores de Hillary miran con escepticismo la candidatura de Obama, un político de 47 años con sólo algo más de tres años de experiencia en el Senado.
McCain, protagonista El candidato republicano, John McCain, ha tratado de explotar esas fisuras.
Este mismo martes su campaña lanzó un nuevo anuncio que recuerda los comentarios de Clinton sobre Obama en las primarias, durante las que criticó con dureza la falta de experiencia del joven senador por Illinois y puso en tela de juicio su capacidad para gobernar.
Clinton evitó ese terreno resbaladizo, pero dejó claro que ve en Obama, un líder capaz de hacer frente a los desafíos pendientes.
Tras enumerar las razones que la habían llevado a competir por la Casa Blanca: la defensa de la clase media, el seguro universal de salud y ayudar a EEUU a recuperar el prestigio perdido de en el mundo, insistió en que esos son los motivos que la llevan a respaldar a Obama.
"Y vosotros deberíais hacerlo también", dijo en un claro guiño a sus reticentes seguidores.
Aprovechó también para atacar a McCain, al relacionar una potencial presidencia del senador por Arizona con las políticas fallidas de la actual Casa Blanca.
McCain, dijo, promete la misma política que el presidente George W. Bush, "más estancamiento económico, combustible caro, y ejecuciones hipotecarias. Más guerra y menos diplomacia".
La senadora por Nueva York no fue la única en descargar la artillería contra McCain.
El gobernador de Iowa, Chet Culver, aseguró que las compañías petrolíferas "están apostando por John McCain, financiando su campaña y jugando con nuestro futuro".
El senador Patrick Leahy, de Vermont, apunto que "John McCain ofrece cuatro años más de las mismas políticas fallidas de Bush (y el vicepresidente (Dick) Cheney que nos han defraudado".
La jornada de hoy estuvo marcada también por el 88 aniversario del sufragio universal femenino, al que Clinton aludió en su discurso, al indicar que la cita con la historia muestra la capacidad de los estadounidenses para no rendirse ante la adversidad. >efe