bruselas. La OTAN advirtió ayer a Rusia de que la estabilidad e integridad de Georgia "son importantes para la Alianza", por lo que le pidió que dé marcha atrás en su reconocimiento de la independencia de las repúblicas secesionistas georgianas de Abjazia y Osetia del Sur.
El Consejo Atlántico, máximo órgano decisorio de la Alianza Atlántica, analizó ayer la situación en el Cáucaso y emitió un comunicado en el que "condena la decisión de la Federación Rusa" y "pide que dé marcha atrás en su decisión".
"La recuperación, seguridad y estabilidad de Georgia son importantes para la Alianza", destacó.
El posible ingreso de Georgia y Ucrania en la OTAN protagonizó buena parte de la pasada cumbre de líderes de la Alianza Atlántica, celebrada a comienzos de abril en Bucarest, y en la que EEUU apoyó la entrada de ambos países, a la que se opone firmemente Rusia.
La OTAN no tomó una decisión ante el rechazo de varios miembros como Alemania, Francia y España, pero los líderes aliados declararon que ambos países "serán en el futuro miembros de la OTAN", máxima prioridad en estos momentos sobre todo para Georgia.
Tanto EEUU como la UE ya mostraron el martes su rechazo a la medida rusa, aunque ayer, diferentes gobiernos europeos incidieron en el asunto. Mientras el jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, señaló que el reconocimiento de la independencia "es simplemente inaceptable" porque "tiene como objetivo el cambio unilateral de las fronteras de Georgia", el ministro de Asuntos Exteriores británico, David Miliband, recordó a Rusia que tiene una "gran responsabilidad en no iniciar una nueva Guerra Fría".
En España, donde el embajador ruso defendió la decisión de su país, el PSOE pidió a la UE que dé una "respuesta contundente" a la "necesidad" de que Rusia respete "la legalidad internacional" y la integridad territorial de Georgia. Por su parte, el PP reclamó a la UE que demuestre "firmeza y unidad de criterio" y destacó la "grave incoherencia" en la que ha incurrido Moscú.
apoyo asiático Al otro lado de la trinchera, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, viajó ayer a Dushanbe, la capital de Tayikistán, para tratar de conseguir apoyo de sus aliados del este en su política contra Georgia. Aislado de Occidente por esa política, Rusia busca ahora apoyo en los países centroasiáticos en su apoyo a Osetia del Sur y Abjazia.
Medvédev, que volvió a denunciar la presencia de la flota de la OTAN en el mar Negro, defendió que no tuvo "otra opción" que hacer frente al ataque de Georgia contra Tsjinvali, capital de Osetia del Sur, a principios de agosto a fin de salvar vidas. "Esta no fue una guerra que elegimos. No tenemos interés en el territorio georgiano", insistió.
Acusó al presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, de asesinar a cientos de civiles, la mayoría de ellos ciudadanos rusos, al disponer el ataque contra la ciudad. >agencias