bangkok. La Policía de Bangkok obtuvo ayer las órdenes judiciales para arrestar, acusados de rebelión y otros cargos, a los líderes de las protestas antigubernamentales que ocuparon el palacio del Gobierno por segundo día consecutivo.
A la entrada de la noche y vencido el plazo dado para desalojar el recinto gubernamental, unos 10.000 manifestantes continuaron allí con discursos y celebrandolo en una ambiente festivo.
"No se trató de una hora límite. Ha sido un llamamiento a la Alianza del Pueblo para la Democracia y los manifestantes para que se fuesen pacíficamente", aclaró el ministro de Interior, Kowit Watana, sobre quien ha recaído la responsabilidad de conseguir que el primer ministro del país, Samak Sundaravej, pueda volver a ocupar su despacho oficial.
Pero esto es lo que los manifestantes no quieren y han prometido que continuarán hasta que el ultraderechista Sundaravej dimita.
Los imputados ante la corte penal de Bangkok son los miembros de la Alianza del Pueblo para la Democracia Sondhi Limthongkul, Piphop Tongchai, el militar retirado Chamlong Srimuang, Somsak Kosaisuk, Somkiat Pongpaiboon, Suriyasai Katasila, Chiwat Sinsuwong, Amorn Amornrattananond y Terdphoom Jaidee, según la televisión tailandesa.
Los delitos de los que se les acusan son conspiración para incitar a la rebelión, conspiración con más de diez personas para alterar el orden público y desacato a las autoridades.
La mayoría de ellos milita en la Alianza, que lleva desde mayo con continuas movilizaciones en las calles para obligar a dimitir a Sundaravej, que consideran un testaferro del ex gobernante Thaksin Shinawatra, en la actualidad en el exilio, prófugo de la justicia.
El rey Bhimibol Aduldayej de Tailandia concedió una audiencia al primer ministro y le pidió que aplicase la ley con "extremado cuidado, con flexibilidad y gentileza", según informaron los medios. >efe