madrid. Las autoridades sanitarias investigan el fallecimiento de una mujer castellanoleonesa relacionado con la variante en humanos de la encefalopatía espongiforme, conocida como mal de las vacas locas, que había perdido un hijo el pasado mes de febrero por esta patología.
El jefe de la Unidad de Neuropatología de la Fundación Hospital de Alcorcón (Madrid), centro de referencia nacional, Alberto Rábano, precisó que si se confirma este caso, sería "el primero del mundo" en el que dos miembros de la misma familia han perdido la vida por la enfermedad de Creutzfeld-Jakob.
La mujer, de unos 60 años, murió la semana pasada en el Hospital de León, donde se le practicó la autopsia y las pruebas fueron enviadas al laboratorio de referencia en que se analizarán los tejidos. Este caso supondría la tercera víctima mortal registrada en Castilla y León por la enfermedad en tan sólo ocho meses.
La fallecida sufría una enfermedad neurológica sin determinar, sospechosa de ser la variante humana de las vacas locas, lo que ha activado los protocolos que se siguen para confirmar la naturaleza de una patología que se transmite por la ingesta de carne infectada.
Los análisis pueden tardar hasta un mes en arrojar resultados, mientras se llevan a cabo otras pruebas histológicas, concretamente una de tejidos frescos en un centro de referencia de Bilbao.
animales afectados En el Estado se han registrado 15 casos de animales afectados por la encefalopatía espongiforme bovina en lo que va de año, uno de ellos en la Comunidad Foral de Navarra. Galicia es la comunidad autónoma que mayor número de casos presenta, con un total de ocho ejemplares afectados. En Lugo, hubo cinco, un caso en Orense, uno en La Coruña y el último, en Pontevedra.
Otros casos fueron registrados en las provincias de Zamora, Lleida, Badajoz y Asturias, con un caso cada una, mientras que en León se presentaron dos animales infectados. >Agencias