Usuarios del servicio esperan la línea 4 junto a una de las nuevas marquesinas de Pamplona.Foto: patxi cascante
Los chóferes de Montañesa admiten que corren al no tener tiempo "ni para ir al baño" ela, lab y ccoo denuncian las situaciones de "estrés y ansiedad" y la eventualidad
Justifican las quejas de los usuarios por la alta velocidad para cumplir horarios y más de nueve horas de trabajo diario pamplona. Los sindicatos ELA, LAB y CCOO de La Montañesa han vuelto a poner de manifiesto en un comunicado las malas condiciones laborales en las que prestan el servicio justificando de este modo las "quejas" de ciudadanos sobre la "conducción brusca y el trato inapropiado hacia los usuarios por parte de los conductores". A su entender, las principales carencias del servicio son la falta de seguridad, la eventualidad y falta de formación de los chóferes, y la presión de jornadas "interminables y a contrarreloj" que generan situaciones "estresantes y de ansiedad continua" a lo largo de su jornada. "No negamos que los frenazos, giros bruscos y velocidad inadecuada en la conducción sean algo frecuente, ni que la relación con los usuarios sea la más cordial, por desgracia está pasando diariamente", remarcan. El exceso de tráfico en Pamplona y las alteraciones de direcciones en los recorridos que ha tenido lugar en los últimos años no han repercutido en los trayectos de las diferentes líneas de transporte, informan. Además, destacan el mal estado en el que se encuentran algunos de los autobuses, "algunos muy antiguos y con mecanismos de frenado y cajas de cambio muy deterioradas". Las jornadas laborales se prolongan hasta las nueve horas y cuarto "ininterrumpidas y sin descanso para tomar el bocadillo ni para ir el servicio": "En algunos casos tienen suerte y hay un bar en la cabecera para ir al WC". Destacan además que uno de cada tres conductores es temporal, y "el miedo a no ser renovado a fín de contrato les lleva a hacer lo que sea para cumplir el horario". Su sufre por otro lado una "indefensión tremenda, sobre todo en horarios nocturnos y en determinadas líneas, hasta el punto de sufrir agresiones graves". Esta situación se acentúa si el conductor es mujer, matizan. "La responsabilidad final, por la falta de personal y medios, no es sólo del chófer porque la empresa y los técnicos de la MCP son conocedores de esta triste situación y hacen oídos sordos".